Tecnología para quitarse el tatuaje

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Desde hace un tiempo, la tendencia de los tatuajes empezó a hacerse común como una expresión de arte corporal. La decisión de hacérselos cada vez se toma más a la ligera. En muchas ocasiones, la elección de los tatuajes no son las más acertadas. Bien sea por la inmadurez que atravesamos en nuestra juventud o cualquier otro motivo, con el paso del tiempo nos podemos arrepentir. Teniendo en cuenta estas circunstancias, es como se desarrolló la tecnología para quitarse el tatuaje, algo que agradecen multitud de personas cada día.

Lo esperado, antes de tomar estas decisiones, es poder plasmar en nuestra piel alguna imagen especial con un significado trascendental. Nos acompañará por el resto de nuestras vidas. Por desgracia para muchos, esto no termina siendo así siempre. Es por ello que muchos buscan ocultar o, de lleno, borrar por completo cualquier rastro de esos vergonzosos tatuajes. Por una parte, algunos optan por tapar este tatuaje no deseado con uno más atractivo y con un significado mayor. 

Sin embargo, hoy en día existen tecnologías que permiten su eliminación total de la superficie corporal. En respuesta a esto, la tecnología láser es la solución para quitarse los tatuajes. Da igual lo extenso que sea el tatuaje que quieras remover, tan solo con algunas sesiones, podrás obtener los resultados deseados y de manera casi indolora.

¿ Donde quitarse el tatuaje en Barcelona ?

En Barcelona hay varios sitios para quitarse un tatuaje:

Avant Garde Tattoo

Si llamáis de nuestra parte tendréis un 10% de descuento.

Carrer de Guitard, 47. 08014 Barcelona

call (+34) 930 24 70 11

 (+34) 658 10 76 07

11:00 a.m. to 8:30 p.m. – De Lunes a Sábado

¿Cómo funciona la tecnología para quitarse el tatuaje?

La eliminación de estas partículas de tinta de la piel, si bien no es una tarea sencilla, tampoco es imposible. El mismo cuerpo trata, incluso, de remover toda esta tinta de la piel día a día mediante glóbulos blancos. Aunque sin mucho éxito en la tarea. Es allí donde entra en acción la tecnología láser.

Gracias a las diversas longitudes de onda que maneja, este láser logra descomponer la tinta hallada en la piel. Independientemente del color del cual se trate. Debido a que cada tipo de pigmento se descompone a diferentes longitudes de onda, se necesita más de un adaptador que logre concretar esta tarea eficientemente.

Una vez descompuesta toda esta tinta, los glóbulos blancos del cuerpo hacen su aparición con la finalidad de acabar con cualquier remanente que allí quede. En la actualidad, hay muchas clínicas y centros especializados en tatuajes que realizan en procedimiento. En Barcelona podrás contar con los servicios de Avantgarde Tattoo

¿Realmente funciona la eliminación láser?

La eficacia de este tipo de terapia estará asociada siempre al número de sesiones que se realicen en total. Evidentemente, mientras más superficie abarque el tatuaje y más variedad de colores posean, mayor cantidad de sesiones serán necesarias realizar. De cumplir con todas las recomendaciones por parte del tatuador, la desaparición del tatuaje estará garantizada, o al menos en su mayoría. Todo dependiendo de cada caso particular.

Por lo general, suelen aplicarse entre 6 a 12 sesiones. Hay que tener en cuenta que, después de cada sesión, la persona debe tomarse unas 6 semanas de descanso obligatoriamente. Luego podrá asistir a la siguiente sesión. Por esta razón es que el proceso puede extenderse varios meses.

Hay diversos factores que favorecen o complican la eficacia de este procedimiento. Tomándose en cuenta, podrá hacerse una idea de cuántas sesiones serán necesarias. Entre esos factores, tenemos:

El color del tatuaje

Por lo general, los colores oscuros requieren menos sesiones para degradarse a diferencia de los colores más claros, por más contradictorio que suene. Gracias a que la tinta oscura absorbe mayor cantidad de luz, es que su eliminación es mucho más sencilla. A diferencia de ello, los colores claros reflejan la luz, por lo que son unos de los más complicados de remover.

Luego están los tatuajes de tinta fluorescente, conocidos comúnmente como tatuajes UV o de luz negra, quienes sin duda alguna se llevan el premio en cuanto a dificultad de eliminación. Debido a que son tan ligeros y reflectantes, las sesiones con terapia láser podrían ser totalmente ineficaces en cualquier escenario.

Para suerte de muchos, estos son invisibles bajo la luz natural. La única manera de que sean visibles es con la ayuda de luz ultravioleta. No son una preocupación para quienes los tienen y ya no los desean.

La ubicación

La ubicación corporal del tatuaje no es un impedimento para la terapia láser. Pero hay que tener en cuenta de igual manera algunas consideraciones. En aquellas regiones del cuerpo donde exista mayor circulación sanguínea, la remoción de la tinta será más sencilla de realizar. Los tatuajes que se hallan en las zonas más alejadas de los vasos o capilares sanguíneos, serán los más difíciles de remover en este aspecto.

Siempre será más sencillo eliminar un tatuaje ubicado en el torso que uno ubicado en los pies o tobillos. Esto solo afectará la cantidad de sesiones que serán necesarias para remover dicho tatuaje. Sin embargo, en cualquiera de los casos, esta tarea será perfectamente posible de realizar.

La antigüedad

Es cierto que los tatuajes están hechos para perdurar permanentemente en la piel. Pero, dependiendo de su calidad, el color de ellos puede experimentar ciertas variaciones con el tiempo. Dicho esto, cuanto más antiguo sea el tatuaje, más tiende a desvanecerse o aclararse. De manera que removerlos será una tarea mucho más fácil.

A diferencia de los tatuajes de décadas de antigüedad, los más recientes son los que generan más dificultad para poder removerlos. El número de sesiones láser, en este último caso, será mayor que en el caso anterior.

El tamaño

Los tatuajes de gran tamaño requieren una cantidad de tiempo considerable para realizarlos. De la misma manera, también requieren un poco más de tiempo removerlos. Evidentemente, todos los factores anteriormente mencionados tendrán un papel importante durante todo el proceso.

En cualquier caso, deberás ser paciente ante todo. Ten en cuenta que la cantidad de sesiones que te asignen irá de la mano con etapas de descanso. Algunos tatuajes, independientemente de su tamaño, pueden durar apenas 4 sesiones para eliminarlos. Otros pueden durar hasta 12 sesiones.

¿Es doloroso este procedimiento?

Es perfectamente entendible que, al oír la palabra “láser”, lo asociemos a un procedimiento doloroso. A pesar de ello, te aseguramos que para nada es comparable con el dolor que habrás experimentado cuando te realizaste el tatuaje.

Por supuesto, el simple hecho de recibir en tu piel un rayo de luz concentrado, no generará unas simples cosquillas. Pero, sin duda alguna, te aseguramos que cualquier incomodidad que percibas durante el proceso valdrá la pena para obtener el resultado esperado.

En cualquier caso, la percepción dolorosa variará según cada individuo. Hay quienes poseen una tolerancia del dolor mayor que otros. Por lo que las opiniones que hallarás son muy variadas.

¿Se puede realizar un nuevo tatuaje en una zona tratada anteriormente con láser?

Es común que algunas personas hayan optado por remover un tatuaje en alguna zona que es muy de su agrado. Es por ello que, suele surgir la duda recurrente sobre si es posible volver a tatuar sobre la misma zona. La respuesta para ello es un rotundo sí.

No tienes que cargar con esa leve cicatriz que la remoción láser deja al eliminar un tatuaje. Podrás volver a tatuar esa zona si así lo deseas. Tampoco tendrás que preocuparte por el aspecto de ese nuevo tatuaje. Se verá como cualquier otro tatuaje que te hayas hecho con anterioridad.

¿Cuáles son los riesgos de la terapia láser para remover tatuajes?

Como has de suponer, la utilización de estos rayos de luz concentrados, ocasionan en cierto modo lesiones por quemadura en la piel. Es común que de hecho existan ciertas secuelas, riesgos o efectos secundarios surgidos a raíz de esta terapia. Entre las distintas situaciones o escenarios que podremos encontrar, tendremos:

Aparición de cicatrices

Es normal que, posterior a la terapia láser de remoción de tatuajes, aparezca una capa blanquecina en la zona. Esta se desvanecerá con el tiempo. Lo realmente preocupante es cuando las cicatrices son mayores o perduran en el tiempo.

Cuando este último caso se da, la posibilidad de poder tatuarse esa misma zona en el futuro, puede verse truncada de manera considerable. Mientras mayor sea el tejido cicatricial, menores serán las posibilidades de poder reutilizar esa misma zona para futuros tatuajes. Hay que decir a su favor que esta no es una situación que ocurra frecuentemente. Pero siempre hay que mantenerse atentos.

En algunos casos, a pesar de la aparición de cicatrices, la posibilidad de tatuar sigue indemne. Siempre y cuando la tinta pueda distribuirse uniformemente en el tejido. Es necesario acotar que la sensación dolorosa en estos casos puede verse considerablemente aumentada. De cualquier manera, será el tatuador quien podrá hacer las valoraciones necesarias a la hora de estimar la gravedad del asunto en estos casos.

Hiperpigmentación o hipopigmentación

El segundo efecto secundario más hallado corresponde precisamente a los cambios de pigmentación en la piel. Cuando hablamos de hiperpigmentación, nos referimos a la aparición de manchas oscuras en la piel. Por el contrario, cuando hablamos de hipopigmentación, nos referimos a la aparición de manchas claras.

El surgimiento de estas situaciones depende mucho de la respuesta inmunitaria del cuerpo de cada individuo. Es difícil predecir quiénes la presentarán y quiénes no. Sin duda alguna, la aparición de zonas en la piel con tonos distintos al de la piel normal, generan malestar en las personas que padecen esta condición.

Ya no se trata nada más de un daño estético. Sino también de una respuesta inmunitaria desfavorable a la cual hay que ponerle mucha atención. En la mayoría de los casos, estas manchas desaparecen en un plazo de 6 a 12 meses posterior a la última sesión. Es recomendable no alarmarse innecesariamente.

Cambios de sensibilidad de la piel

Los cambios de temperatura ocasionados por el láser en la piel no sólo la afectan de manera superficial. También genera ciertos efectos un poco más profundos en ella. Síntomas cutáneos como el enrojecimiento, el aumento de la sensibilidad y la inflamación en la zona, son los que más comúnmente observamos posterior al procedimiento.

Tal vez, en el peor de los casos, los moretones y ampollas sean lo peor que se pueda experimentar a raíz de esta terapia. De la misma forma que los cambios de pigmentación anteriormente mencionados, esta situación se resolverá por sí misma con el tiempo.

Lo importante, ante todo, será confiar en la capacidad de cicatrización de nuestro cuerpo para así recuperarnos lo antes posible. Asimismo, es recomendable tener un control sobre todas estas lesiones que pudieran surgir. Con la finalidad de evitar infecciones que empeoren nuestra salud e integridad.

Cuidados a tener en cuenta luego de cada sesión láser

Gran parte del éxito de estas terapias son gracias a la colaboración por parte del cliente. Las recomendaciones por parte del artista irán enfocadas a facilitar la recuperación de la piel. De tal forma, se sugiere tener en cuenta lo siguiente:

  • En caso de haber inflamación y enrojecimiento en la zona, será necesario aplicar frío.
  • Hay que evitar a toda costa rascar o frotar la zona tratada.
  • El lavado de la región debe hacerse de forma diaria con agua y jabón. Esto debe hacerse de forma delicada, sin utilizar esponjas y evitando frotar la zona. Para el secado, se sugiere realizar presión sobre la zona con la toalla en lugar de arrastrarla.
  • Es importante aplicar sobre la zona, dos veces al día, una crema regeneradora.
  • El tratamiento con pomada será igualmente necesario para optimizar la recuperación.

Hay que tener muy en cuenta que deben evitarse las temperaturas elevadas en la zona a toda costa. El sol y el agua caliente no deben entrar en contacto con la zona tratada.

¿Cuáles son los tipos de terapias láser para la remoción de tatuajes que existen?

Antes de realizar una terapia para eliminar un tatuaje, debes saber que existen distintos láseres para trabajar. Entre los más utilizados, se encuentran estos ocho:

  • Láser de CO2.    
  • Láser de colorante pulsado.
  • Láser Picoway de Syneron Candela.
  • Láseres fraccionados sublabativos.
  • Longitud de onda 1064 nm.
  • Longitud de onda de 532 nm.
  • Luz Pulsada Intensa.
  • Nd: YAG Q- Switched

Cometer errores es de humanos, pero enmendarlos es de sabios. Este famoso dicho, en el ámbito de los tatuajes, hoy en día está más que vigente. Ya sea que no hayas obtenido un resultado profesional deseado, por razones laborales, sanitarias o de gustos, eliminar ese tatuaje indeseado ahora es más posible que nunca gracias a la tecnología para quitarse el tatuaje.